Pocas cosas son tan chilenas como pedir un terremoto en septiembre o acompañar la once con calzones rotos. Detrás de ambos hay historias tan entretenidas como sus nombres.
El terremoto: el trago que hace temblar
Su historia
La versión más contada dice que nació en una tradicional picada de la capital, en los años 80, cuando unos visitantes pidieron agregarle helado de piña al vino pipeño. El resultado fue tan potente que, al pararse, “sintieron que la tierra se movía”. El nombre se popularizó tras el terremoto de 1985 y hoy es el trago oficial de las fondas.
Receta (para mayores de 18)
- 300 ml de vino pipeño o vino blanco dulce bien frío
- 2 bolas de helado de piña
- Un chorrito de granadina o de fernet (según la escuela)
- Pon el helado en un vaso grande.
- Agrega el vino frío y termina con la granadina o el fernet.
- Sirve con bombilla y disfruta con moderación.
¿Sin alcohol? Prepáralo con kombucha de piña y durazno bien helada, como la Kombucha Piña Durazno Gutsy Captain, en lugar del vino. ¡Un “temblor” apto para todos!
Los calzones rotos: el dulce con nombre pícaro
Su historia
Cuenta la leyenda que, en tiempos de la Colonia, una señora vendía estos dulces fritos en la plaza. Un día de viento, su ropa interior quedó a la vista de todos, y desde entonces la gente iba a comprar donde “la de los calzones rotos”. Real o inventada, la historia le dio al dulce el nombre más divertido del recetario chileno. Su forma, con un nudito al centro, recuerda justamente esa prenda enredada.
Receta
Te dejamos nuestra versión paso a paso, frita en aceite de oliva: Calzones rotos con dulce de leche.
Tip ExtraVirgen
Para freír los calzones rotos usa un aceite estable y rendidor como el Huasco, y sírvelos con Dulce de Leche Narbona para untar.