Es común escuchar que “el aceite de oliva elimina el colesterol malo”. La frase tiene algo de cierto, pero es exagerada. Veamos los matices.
Mito: “El aceite de oliva elimina el colesterol”
Falso tal cual está dicho. Ningún alimento “elimina” el colesterol. El colesterol es necesario para el cuerpo; el problema es cuando el LDL (el llamado “malo”) está alto de forma sostenida.
Verdad: “Reemplazar grasas saturadas ayuda”
Verdadero. Cambiar grasas saturadas (mantequilla, manteca, embutidos, frituras) por grasas insaturadas como las del aceite de oliva contribuye a mantener niveles normales de colesterol en la sangre. La clave está en la palabra reemplazar: agregar aceite sin cambiar nada más no produce el mismo efecto.
Verdad: “Los polifenoles protegen”
Verdadero. Los polifenoles del aceite de oliva extra virgen ayudan a proteger las grasas de la sangre del daño oxidativo, que es uno de los procesos involucrados en el deterioro de las arterias. Esto aplica al extra virgen fresco, no a los aceites refinados, que pierden la mayoría de estos compuestos.
Mito: “Cualquier aceite de oliva sirve igual”
Falso. Un “aceite de oliva” refinado tiene la misma grasa, pero muchos menos antioxidantes. Si buscas el beneficio completo, elige extra virgen.
Qué hacer en la práctica
- Usa aceite de oliva extra virgen como grasa principal para aliñar y cocinar.
- Combina con más legumbres, verduras, frutos secos y pescado.
- Si tienes el colesterol alto, sigue siempre las indicaciones de tu médico.
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Esta información es de carácter general y no reemplaza la indicación de un profesional de la salud.