Marzo es el mes más largo del año para el bolsillo. La buena noticia: ahorrar en comida no significa comer peor. Con organización y algunas decisiones inteligentes puedes mantener la calidad en tu mesa.
1. Planifica el menú de la semana
Dedica 15 minutos el domingo a decidir qué vas a cocinar. Compras solo lo necesario, evitas pedir delivery y reduces la comida que se bota.
2. Legumbres: las reinas del ahorro
Porotos, lentejas y garbanzos son baratos, nutritivos y rinden muchísimo. Prueba nuestras lentejas guisadas, el charquicán o un hummus casero.
3. Compra formatos grandes de lo que más usas
El aceite es un básico diario. En formatos de 2 o 5 litros el precio por litro baja bastante. Revisa los bidones y el aceite Huasco en sus distintos tamaños. Eso sí: guárdalo bien cerrado y lejos del calor.
4. Cocina una vez, come dos
Duplica la receta y congela porciones, o transforma las sobras: el arroz del lunes puede ser un arroz salteado el miércoles, y el pollo asado, un salpicón.
5. Verduras de temporada
En marzo abundan tomates, zapallo, choclo, porotos granados y berenjenas. Están en su mejor momento y a buen precio.
6. La despensa hace magia
Unos pocos productos de calidad transforman platos simples: una pulpa de tomate, una buena mostaza o un aceite saborizado le dan otro nivel a una pasta o a unas papas. Mira nuestra sección Despensa y los productos con descuento.
Tip ExtraVirgen
Una colación casera cuesta una fracción de una comprada. Prepara el domingo una fuente de papas rústicas o una ensalada de legumbres para la semana.